La salud mental en el trabajo se ha convertido en uno de los principales desafíos para las empresas. El estrés, la ansiedad, el burnout y otros problemas psicológicos afectan al bienestar de las personas, aumentan el absentismo, reducen la productividad y generan importantes costes económicos y sociales.
En España, donde más del 99 % del tejido empresarial está formado por pequeñas y medianas empresas, muchas organizaciones carecen de recursos especializados para prevenir y gestionar los riesgos psicosociales de forma eficaz. Aunque existen normas internacionales como la ISO 45001 e ISO 45003, su aplicación práctica continúa siendo un reto para la mayoría de las pymes.
El modelo SAMEL (Servicio Integral de Salud Mental para Empresas) nace para dar respuesta a esta necesidad mediante un servicio externo, especializado y adaptado a la realidad de las pequeñas y medianas empresas. Su objetivo es ayudar a crear entornos laborales saludables, prevenir los problemas de salud mental y fomentar organizaciones más sostenibles, productivas e inclusivas.
¿Cómo trabaja SAMEL?
El servicio se desarrolla en cinco fases:
- Diagnóstico psicosocial para identificar riesgos y necesidades de la organización.
- Diseño de un plan de actuación personalizado adaptado a cada empresa.
- Formación y sensibilización dirigida a directivos y trabajadores.
- Implementación de medidas preventivas, protocolos de apoyo y derivación a recursos especializados cuando sea necesario.
- Evaluación y mejora continua mediante indicadores que permiten medir los resultados obtenidos.
Un modelo basado en la colaboración
SAMEL promueve la colaboración entre empresas, profesionales especializados y entidades del tercer sector con experiencia en salud mental. Esta alianza permite ofrecer asesoramiento técnico, formación, herramientas de evaluación y acompañamiento sin que las pymes tengan que crear departamentos internos especializados.
Beneficios para las empresas
La implantación de un programa integral de salud mental contribuye a:
- Mejorar el bienestar de las personas trabajadoras.
- Reducir el estrés, el absentismo y la rotación laboral.
- Favorecer un clima laboral positivo.
- Cumplir con la normativa sobre riesgos psicosociales.
- Reforzar la responsabilidad social corporativa.
- Incrementar la productividad y el compromiso de los equipos.
- Favorecer la inclusión laboral de personas con problemas de salud mental.
Nuestra visión
Creemos que la salud mental no debe considerarse un coste, sino una inversión estratégica para las organizaciones. Apostamos por un modelo preventivo, basado en la evidencia científica y adaptado a la realidad de las pymes, que contribuya a construir empresas más saludables, resilientes y comprometidas con las personas.