Fuentes de recuperación

Según la Organización Mundial de la Salud «la salud mental es un estado de bienestar mental que permite a las personas hacer frente a los momentos de estrés de la vida, desarrollar todas sus habilidades, poder aprender trabajar adecuadamente y contribuir a la mejora de su comunidad. Es parte fundamental de la salud y el bienestar que sustenta nuestras capacidades individuales y colectivas para tomar decisiones, establecer relaciones y dar forma al mundo en el que vivimos. La salud mental es, además, un derecho humano fundamental. Y un elemento esencial para el desarrollo personal, comunitario y socioeconómico».

Cuando una persona tiene un problema de salud mental, ese estado de bienestar suele transformarse en algo muy negativo. Por ello, surge el concepto de «recuperación» como camino que debe seguir la persona para recuperar ese nivel de bienestar que perdió.

Las fuentes de recuperación son todos y cada uno de los elementos que contribuyen al desarrollo del proceso de recuperación. Es importante entender que la recuperación se alcanza más rápidamente cuando utilizamos de forma eficiente TODAS las fuentes de recuperación.

Las principales fuentes de recuperación son:

  • Medicación y vida saludable.
  • Recursos sociosanitarios de salud mental.
  • Apoyo mutuo.
  • Rehabilitación psicosocial.
  • Empleo.
  • Vida social.

Un uso inteligente de estas fuentes termina por influir de forma positiva en el estado de la persona. Se recuperar habilidades perdidas, se controlan los síntomas del problema de salud mental, se fortalecen las redes sociales y se escapa de la dependencia económica de terceras personas o de recursos económicos del sistema público.